Los falsos profetas

EDITORIAL

Otravision.co es un medio independiente y crítico, y nunca ha concebido ni implementado la publicidad política, aclaración que consideramos válida, para descartar cualquier comentario que como es costumbre por estos tiempos tratan de deslegitimar y atacar a los medios de comunicación que plantean posiciones que cuestionan las acciones de la actual administración distrital.

La lucha anticorrupción del actual alcalde William Dau ni siquiera se ha visto, ni ha dado resultado alguno, hasta el momento no se conoce ninguna denuncia de un caso de corrupción en la ciudad de Cartagena por parte del alcalde, ni de su gabinete, ni de su funcionaria encargada del plan anticorrupción.

De William Dau se ha dicho en la ciudad que llegó a la alcaldía de Cartagena a punta de mentiras, calumnias, injurias, difamando, gritando vulgaridades y groserías, y hasta el momento todo lo que ha dicho le ha tocado tragárselo, retractándose de todo, y no se sabe hoy día si el sigue las lecciones a su frustrada funcionaria Lidy Ramírez o si es ella quien le sigue las lecciones a él.

Lidy Ramírez hoy es asesora de despacho y encargada del Plan Anticorrupción de la alcaldía.

Lidy Ramírez desde antes de ser nombrada en el gabinete, tras fracasar en su intento por llegar al Concejo Distrital de Cartagena, se rasgaba las vestiduras diciendo los apellidos de las familias que tienen arraigo en la política local, pero a pesar de ser la funcionaria anticorrupción, nunca se ha conocido una denuncia ante instancias legales ni órganos de control hechos bajo su nombre, es decir, nunca ha sido su ejercicio ni su objetivo esa lucha.

En la campaña presidencial de Gustavo Petro fue que se conoció el nombre de Lidy Ramírez en Cartagena, sin embargo, en las elecciones de 2015 no se le conoció figurando en ninguna de las filas de la Colombia Humana, según miembros del movimiento, llegó sembrando cizaña y tratando de desplazar para buscar lugar de vitrina, hasta que consiguió el aval para aspirar al concejo en 2019, pero olvida la anticorruptiva funcionaria que al igual que los demás malandrines, en algunos medios de comunicación se dio a conocer que ella también enfrenta un proceso en la fiscalía por fraude al elector.

La estrategia que inició es algo absurda, ilógica y que cualquier persona incluso, hasta una que no tenga frente, podría darle cualquier otro calificativo, pues se nota que es una manera desesperada de hacer bulla para que la gente la vea y crean en un falso ‘autoendiosamiento’, para sentirse como profeta prometiendo milagros, en medio de obsesiones y aprovechándose de la buena fe y desconocimiento de la gente; es que grabar un video invitando a la gente a que denuncien las obras inconclusas en sus barrios es un acto necio, pues como funcionaria tiene acceso a todos los documentos y contratos, donde están establecidos los términos y condiciones en que se debieron construir y entregar las obras y su labor sería ir a revisarlas que se hayan hecho de la manera acordada, entonces tiene sentido en ese caso, lo que han dicho varias personas que por temor a represalias piden guardar sus identidades, de que al parecer Lidy Ramírez estaría ofreciendo OPS a la gente para que digan cualquier cosa como denuncia, aunque después tengan que retractarse. Finalmente es el estilo de la administración del ya “retractor William Dau”.

Es fácil deducir para cualquier persona que detrás de todo el “volátil andamiaje”, finalmente lo que hay son intenciones políticas, después de un fracaso y una frustración que no ha podido superar, no ha quedado de otra que tratar de sobresalir, y de mostrarse como una persona pulcra y transparente para recibir el guiño de Gustavo Petro, pero es un pésimo y burdo intento de imitación al senador, ya que él actúa con inteligencia, no tiene esas salidas en falso, hace denuncias reales con pruebas y cuando no tiene conocimiento ni pruebas de algún hecho, mejor se queda con la boca cerrada.

Además de eso, como ambición política también han relatado algunas personas ofrecimientos que habría hecho la funcionaria anticorrupción, para apoyar y tratar a toda costa de que Erick Gastelbondo fuera incluido en la terna para la Alcaldía de la Localidad 3 Industrial y de la Bahía, con eso reafirmaría más poder al presuntamente también querer inducir al alcalde Dau a designarlo y tener manejo sobre esa cartera.

Lidy Ramirez al lado de Erick Gastelbondo, participante en la convocatoria para la terna de alcalde de la localidad 3./Foto tomada de facebook perfil de Lidy Ramirez.

Lidy Ramirez se convierte en una falsa profeta al hablar de corrupción y de personas al servicio de la mafia y los bandidos, si se tienen en cuenta las denuncias hechas públicas por Eva Durán en una de sus columnas, en la que hace referencia a Fernan Fortich Palencia, esposo de Ramírez, y asegura que éste, estaría al servicio de Enilse López “La Gata” y que a través de manejos politiqueros habría quebrado la ESE Magangué y Cooabolsure, no se puede en ese sentido, hablar de corrupción, estando en medio de ella, a pesar de haberla presentado como “negocio familiar”.

De otra parte, también ha sido cuestionado por muchos ciudadanos el hecho de que conocen a Lidy Ramírez como Psicóloga y nada más, nunca ha demostrado tener estudio alguno en administración pública, en contratación estatal, ni nada relacionado con las funciones que ejerce, ya quedando la duda si es en temas de corrupción o de anticorrupción.

Es muy fácil decir las cosas que la gente quiere escuchar, solo por despertar el morbo y generar un desconcierto, un temor y hacer creer a la gente cuestiones falsas, aprovechándose del desconocimiento de los ciudadanos y sentarlos a darles lecciones como jugando a la profesora y los alumnos, lo peor es no tener ni idea de lo que se está queriendo impartir como clase, es una situación que no da ni siquiera para reírse, sino para burlarse.

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